Me decidí a mejorar inglés, hará un tiempo atrás ya.
En principio, Londres me parecía muy caro, muy grande, algo agresiva y esta
repleta de españoles. Compare precios con la capital inglesa, otras ciudades
grandes como Manchester y Liverpool, Dublín y el resto de ciudades importantes
de Irlanda.
Deseche Inglaterra a las primeras de cambio, en
buena parte por el elevado precio de sus escuelas privadas.
Entre Dublín y el resto de ciudades, también había
una diferencia de precio aceptable y supuse que vivir en una ciudad más pequeña,
resultaría en conjunto más barato. Así que escogí Cork. Llegue allí a mediados
de Junio. Después de pasar un día previo en la capital irlandesa, en la que vi
una buena parte de ella a través de un sencillo paseo. Alguna cosilla me dejo
por ver, me lo guardo para otra visita, que espero que sea lo antes posible.
La llegada no me fue fácil. De estudiar inglés en
una escuela privada se puede sacar muchas cosas en positivo. Pero no todo es
perfecto. Por su parte deben de cuidarse ciertos detalles. Por culpa de una
falta de comunicación básica, nadie estuvo a recogerme en la estación de
autobús. Con un intercambio de contactos, por parte de la escuela, entre mi
familia de acogida y un servidor, me
hubiera ahorrado los primeros gastos inesperados, puesto que fui a pasar la
noche a un bed and breakfast, que además resulto ser uno de los más elegantes
de la ciudad. Al fin y al cabo, fue al que me llevo un taxista, donde le
quedaba más cercano. Aparte, el día estaba lluvioso y allí cuando llueve lo
hace con ganas. Estuvo lloviendo todo el día y esa noche sin parar, ni muy
fuerte ni poco, constante. A partir de ahí todo fue como la seda y disfrute de
una experiencia magnífica.
El lugar resulto ser ideal. Cork, con una población
cercana a los cuatrocientos mil habitantes, periferia incluida; en verano, es
una ciudad encantadora y acogedora y si te gusta andar, a no ser que vivas en
Douglas o Balincollig,en las afueras, lo tienes todo como mucho a media hora
andando.
Ese tiempo, era el que tardaba en solo ir desde mi
casa de acogida, hasta mi escuela. Hacerlo más o menos, unas cuatro veces por
día, durantes más de dos meses. Yo creo que era una distancia de unos dos
kilómetros y medio escasos cada trayecto, pues calculad... me sale a ocho kilos
perdidos mínimo. Y no creo que os deba recordar como es la comida en esos
países. Que no pasé hambre, pero no es como en España desde luego.
Tampoco hace falta decir, que merece la pena, hacer
más vida social que quedarse en casa estudiando, que también lo hice esto último.
Pero es mejor ir de cabeza y meterse en todas las actividades que uno pueda. Se
aprende de la cultura local y se hacen amistades de todas las nacionalidades,
lo mejor sin duda de la experiencia.
Volviendo a la ciudad, Cork tiene su encanto, sus
calles principales son muy alegres y se respira optimismo y alegría. En pocas
horas se llega a conocer fácilmente la ciudad. Es una ciudad cultural y siempre
hay algo que ver. En mi opinión, sus iglesias y catedrales, que aunque guardan
un estilo bien distinto del español, no fueron de mi gusto. Pequeñas, muy
grises, compactas, masivas, como me gustaba definirlas. Acostumbrado a las
catedrales nacionales, tan monumentales y originales. Las pocas ciudades que
visite de Irlanda eran todas por el estilo.
Mucho mejor, como no, son sus parajes naturales,
verdes durante todo el año. A grandes rasgos, los acantilados de Moher y el
anillo de Kerry, son dos parajes que no hay que perderse, preciosos. Otros
sitios curiosos son el pueblecito de Kinsale y la costa este del condado de
Cork, con Youghal, un pueblete que tiene difícil pronunciación, amen de que hay
decenas de sitios más que visitar.
Los irlandeses son gente estupenda. De lo mejor.
Vale… es un país que vive del turismo y de enseñar inglés sobre todo y
lógicamente son expertos en servir. Comentando un día sobre su hospitalidad con
varias amistades, de varias nacionalidades, les llegamos a definir como
``extremadamente amistosos´´, sus gentes son muy cercanas. Pero que un lunes
por la mañana, paseando por la city, te lleves al menos un par de bellas
sonrisas espontáneas, de alguna joven irlandesa, no tiene precio.
Me quedo con la experiencia, que tuvieron mis amigas
catalanas. Un día, fueron de excursión y alquilaron un coche, el tiempo se les
cumplía y de camino al aeropuerto, lugar donde alquilaron el coche, se
encontraron con un atasco de tres pares de narices. Casualmente dieron a parar
con un garda motorista. Algo le fueron a preguntar y fueron a decirle que
llegaban tarde al aeropuerto… punto. Bueno… vale… mis amigas son veinte añeras
y muy muy guapas. Pero tela, que el policía, se porto. Para que llegarán a
tiempo, fue dándoles escolta hasta el aeropuerto, por el carril contrario
incluso, desviando el tráfico, o por la mediana y a una velocidad de entre 120
y 130 Km./h.
Grabaron un video, impresionante. Si te ven despistados, se acercan y
preguntan y si me apuras, te acompañan
al lugar que necesites. Cork es una de las ciudades más seguras que he
visitado. No se ve por las noches, una pequeña discusión o bronca, nada. Se
puede acercar un borrachazo a incordiar a alguna chavala. Le dices que no y el
hombre se va avergonzado con la cabeza baja, sin mayor problema.
Terminando ya… algún consejo que he aprendido de mi
propia experiencia. Si estáis buscando trabajo, si es de cara al público, saber
solo un inglés, lo que se dice inglés común, es un punto en contra vuestra. A
ellos les gusta su inglés irlandés, por cierto su acento es de los más cerrados
que pueda haber. Si escogéis una academia privada. Coger solo, mejor, un curso
de 15 horas semanales, curso regular, puesto que suelen poner juntos a los
alumnos de 15 y de 20 horas y el temario es el mismo para los dos, los de 20
horas no avanzan más, solo hacen algún triste ejercicio de repaso.
Ya puestos, si tenéis más experiencia, si queréis
estudiar inglés y sabéis manejaros ya. Coger un curso por horas, con algún otro
curso que impartan en la cámara de comercio y algún profesor particular. Os
saldrá más barato y aprenderéis lo mismo o más incluso.
No me enredo mucho más. Solo sé que
Cork, I love you. I miss you so much hehe. I´ll be back.